Cuánta gente necesitás para tu evento y cómo se calcula
La cuenta real para dimensionar el staff de un evento: puntos de servicio, ritmo, turnos y margen. Sin ratios mágicos por cantidad de asistentes.
"¿Cuánta gente necesito para un evento de 500 personas?" es la pregunta que llega siempre, y la respuesta honesta es que la cantidad de asistentes es el dato menos útil de todos.
No te vamos a inventar un ratio. Te vamos a dar la cuenta que sí funciona, con las cuatro variables que la componen. Los números de los ejemplos son los que tenés que poner vos: acá lo que importa es la operación aritmética, no la cifra.
Las cuatro variables
Toda dotación de staff sale de multiplicar y sumar esto:
- Puntos de servicio. Cuántos lugares físicos tienen que estar atendidos al mismo tiempo.
- Ritmo. Cuánto despacha cada punto por unidad de tiempo.
- Turnos. Cuántas veces hay que renovar a esa gente para cubrir toda la duración.
- Margen. Cuánta gente de más ponés para que una ausencia no te deje un punto vacío.
Si te falta una de las cuatro, el número que te dé va a estar mal. La que más se olvida es la tercera.
Paso 1: partí el evento en momentos
El primer error es pensar el staff como un bloque. No lo es: son cuatro operaciones distintas que se pisan.
- Montaje. Carga y descarga, montaje, técnica. Suele ser el día anterior o de madrugada.
- Acreditación y apertura. El pico más corto y más visible de todos.
- Durante. Barras, gastronomía, atención, limpieza, técnica en cabina.
- Cierre y desmontaje. Casi siempre de madrugada, casi siempre subdimensionado.
Cada momento tiene su propia dotación, su propio horario de convocatoria y, muchas veces, su propia gente. Calculá cada uno por separado y después sumá. Un staff bien armado no tiene a todo el mundo desde la mañana.
Paso 2: contá los puntos, no las personas del público
Caminá el evento y anotá cada lugar que tiene que tener a alguien parado: cada puerta, cada posición de barra, cada caja, cada acceso a sector, cada baño, cada punto de guardarropa.
Ese listado es tu piso. Después le ponés cuánta gente necesita cada punto para funcionar sin cola.
Paso 3: la cuenta de la puerta
La acreditación es el único momento del evento que se puede calcular fino, y conviene hacerlo, porque es donde una mala cuenta se ve desde la calle.
Necesitás tres datos:
- Cuánta gente tenés que hacer entrar.
- En cuántos minutos querés que entren.
- A qué ritmo valida un puesto, medido en personas por minuto.
La cuenta es: gente ÷ minutos = personas por minuto que tenés que procesar. Y después: personas por minuto ÷ ritmo de un puesto = puestos simultáneos.
Ejemplo solo para ver la mecánica: si tenés que hacer entrar 800 personas en 40 minutos, necesitás procesar 20 por minuto. Si un puesto valida 4 por minuto, te hacen falta 5 puestos trabajando en paralelo.
El ritmo por puesto es tuyo, no nuestro. Escanear un QR no es lo mismo que buscar un apellido en una lista impresa, y ninguna de las dos es lo mismo que además entregar una pulsera. Medilo una vez en tu propio evento y ese número te sirve para siempre.
La misma lógica aplica a la barra: estimás cuántas consumiciones se despachan por hora en el pico y lo dividís por lo que despacha una posición de barra por hora. Los dos números los ponés vos.
Paso 4: multiplicá por turnos
Acá se cae la mayoría de los cálculos. La dotación simultánea no es la cantidad de gente que tenés que contratar.
Si necesitás 5 puestos de acceso y el evento tiene una sola apertura de 40 minutos, contratás para esa franja. Pero si necesitás 6 personas en barra y el evento dura diez horas, no son 6 personas: son 6 posiciones cubiertas durante diez horas, y nadie rinde igual en la hora nueve que en la dos.
A eso sumale los relevos para comidas y descansos. Si no los contás, se los saca del mismo equipo y quedan puestos vacíos justo en el pico.
Paso 5: el margen
Alguien no va a aparecer. Es un dato del rubro, no un accidente.
El margen lo definís vos, pero con un criterio claro: los roles críticos no van con dotación justa. Puerta, caja y barra son los tres lugares donde un faltante se ve en treinta segundos. En limpieza o en atención general tenés más aire.
Escribí la dotación antes de salir a buscar gente
La cuenta no sirve si vive en tu cabeza. Antes de mandar el primer mensaje tenés que tener una tabla de rol y cantidad: 10 mozos, 4 de barra, 5 de accesos, 6 de montaje.
Es exactamente lo que se declara en LABURO al crear el evento: la dotación requerida por rol, con cantidad. A partir de ahí el tablero te muestra cuántos de esos lugares están cubiertos y cuántos faltan, para cada evento.
Esa distinción es la parte que más plata ahorra. Una propuesta enviada no es una persona confirmada. Una propuesta vista tampoco. En el tablero cada oferta tiene su estado real —enviada, vista, aceptada, rechazada o vencida— y solo las aceptadas cuentan como lugar cubierto: cuando alguien acepta, queda confirmada para ese evento. Las rechazadas y las vencidas vuelven a ser un lugar abierto, que es la única forma de enterarte a tiempo de que te falta gente.
El checklist
- ¿Separé montaje, acreditación, durante y desmontaje?
- ¿Conté los puntos de servicio de cada momento?
- ¿Hice la cuenta de la puerta con mi propio ritmo medido?
- ¿Multipliqué por turnos y sumé relevos?
- ¿Dejé margen en los roles críticos?
- ¿Tengo la dotación escrita por rol y cantidad?
- ¿Sé cuántos de esos lugares están confirmados de verdad?
Armá la dotación de tu próximo evento
En LABURO declarás cuántas personas necesitás por rol, buscás sobre más de 680 perfiles con experiencia y CV cargados, filtrás por zona y disponibilidad, y ves en un tablero cuántos lugares están cubiertos y cuántos faltan. Contanos fecha, lugar y roles en un formulario de dos minutos, sin crear ninguna cuenta: pedí tu staff.