Qué poner en tu perfil para que te elijan para trabajar en eventos
Cómo te busca un productor, qué campos de tu perfil son filtros de búsqueda y cómo escribir tu experiencia para que te convoquen. Con los errores que dejan un perfil invisible.
Del otro lado no hay un algoritmo misterioso. Hay un productor que necesita, por ejemplo, cuatro personas de barra en Córdoba capital para un sábado a la noche, que abre el pool, filtra y mira tarjetas.
Todo lo que sigue es para que en esa pantalla aparezcas, y para que cuando aparezcas te abran.
Primero: los campos que son filtros
Esta es la parte que casi nadie sabe. Varios campos de tu perfil no son decorativos: son los filtros con los que te buscan. Si están vacíos o mal cargados, no aparecés en la lista, por más experiencia que tengas.
Los puestos a los que aplicás. Se eligen de una lista concreta, organizada por familias: bar y gastronomía, accesos y acreditación, producción y logística, técnica de sonido, luces y video, audiovisual, atención y experiencia, comercial y ventas, limpieza y mantenimiento, salud y seguridad, transporte, y otros perfiles. El productor busca por rol, así que si no marcaste el puesto, para esa búsqueda no existís.
Provincia y ciudad. Se filtra por provincia y se busca por ciudad. Un perfil sin ciudad cargada se pierde en la mitad de las búsquedas, porque muchas se hacen justamente para no convocar a alguien que va a estar a dos horas de viaje a las 5 de la mañana.
Disponibilidad. Son tres marcas simples y las tres se usan como filtro: disponible fines de semana, dispuesto a viajar y movilidad propia. La mayoría de los eventos son fin de semana y de noche; si estás disponible, marcalo. Y si tenés auto o moto, marcalo también: es un desempate real para los turnos que terminan de madrugada.
Con cuánta anticipación podés tomar un trabajo. Las opciones son disponibilidad inmediata, con 24 a 48 horas de aviso, con una semana de aviso, o a coordinar. Este campo se mira sobre todo cuando alguien tiene que cubrir un puesto rápido. Si podés arrancar mañana, decilo.
Dónde querés trabajar. Además de tu ciudad, podés indicar si te interesa trabajar en tu país de residencia, en Argentina, en el resto de LATAM, en España o Europa, en Estados Unidos o Canadá, en Medio Oriente, o en cualquier país. Y tu situación para trabajar, que para eventos fuera de tu país es lo primero que se mira.
Segundo: lo que se ve antes de que te abran el perfil
En la lista de resultados no aparece tu perfil entero. Aparece una tarjeta con tu nombre, tu oficio principal, hasta tres de tus oficios, tu ciudad y provincia, y una señal de experiencia.
Esa señal sale, en este orden, de la cantidad de eventos que trabajaste, o de tu rango de años de experiencia, o —si no cargaste ninguno de los dos— de un simple "con experiencia".
Es un detalle chico con una consecuencia grande: si no cargás la cantidad de eventos ni los años, tu tarjeta muestra la señal más débil de las tres. Al lado de otra que dice "12 eventos", perdés sin que nadie haya leído nada tuyo.
Otro detalle: el primer oficio que marcás es el que aparece como oficio principal. Ordená pensando en cómo querés que te vean.
Tercero: el campo que decide, "contanos tu experiencia"
Cuando te abren el perfil, se ve tu experiencia en detalle, tu disponibilidad, tu situación, tus links y tu CV. El campo que más pesa es el texto libre de experiencia: eventos, roles y marcas con las que trabajaste.
La regla es una sola: concreto le gana a genérico, siempre.
Genérico: "Tengo experiencia en gastronomía y buen trato con el público."
Concreto: "Dos temporadas de barra en fiestas de 500 a 2.000 personas. Armado y cierre de barra, servicio de tragos clásicos, trabajo con comandas. También hice acreditación en congresos: escaneo de QR y entrega de credenciales."
El segundo no miente más que el primero. Solo dice lo que hizo con precisión, que es exactamente lo que un productor necesita para decidir en qué puesto ubicarte.
Tres cosas que conviene que estén en ese texto:
- Qué tipo de evento (fiesta, congreso, recital, corporativo, deportivo, casamiento).
- Qué tamaño, aunque sea aproximado.
- Qué hacías exactamente, no el título del puesto.
Y si el rubro tiene algo formal que te distingue —una certificación, un carnet, una habilitación—, ponelo. En roles de salud, seguridad y transporte eso no es un adorno.
El CV y los links
Podés subir tu CV y se completa buena parte del formulario solo; después revisás y corregís lo que haya quedado mal. Revisalo igual: el autocompletado ahorra tiempo, pero un dato mal cargado que no corregiste es un filtro donde no vas a aparecer.
Si tu rol es audiovisual —foto, cámara, dron, edición, streaming— cargá el portfolio. Ahí tu trabajo se ve, no se cuenta.
El contacto: obvio y sin embargo
Las propuestas llegan por mail. Un email con un error de tipeo es un perfil que no se entera de nada.
Cargá bien el email y el teléfono o WhatsApp. Y revisá el correo no deseado los primeros días, porque las propuestas tienen fecha de vencimiento: el link vence, y una propuesta vencida ya no se puede aceptar.
Los cinco errores que dejan un perfil invisible
- No cargar la ciudad. Te saca de las búsquedas por zona, que son casi todas.
- Marcar veinte oficios. No aparecés en más búsquedas útiles; aparecés en las que no te sirven.
- Dejar la experiencia en dos líneas genéricas. Es el campo que más se lee y el que menos se completa.
- No cargar años ni cantidad de eventos. Tu tarjeta arranca con la señal más débil.
- No contestar. Rechazar una propuesta no te penaliza. No contestar es lo que hace que dejen de llegarte.
Cargá tu perfil
Es gratis y toma unos minutos: subís tu CV, elegís los puestos a los que aplicás, marcás tu zona y tu disponibilidad, y quedás en el pool. Cuando haya un evento que necesite tu rol en tu zona, te llega una propuesta por mail con el rol, las fechas, los horarios y el pago antes de que aceptes: sumate a LABURO.