Cómo contestar una consulta de salón para que la reserva avance
Qué contestar primero cuando te consultan el salón: la fecha, la capacidad para ese formato y qué incluye. Qué repreguntar, la visita, la seña y el seguimiento.
Una consulta de salón es alguien que ya miró tu ficha, vio tus fotos y decidió escribirte. Lo que pase en tu respuesta define si esa persona viene a conocer el salón o sigue con el siguiente de la lista. Esta nota va en orden: qué contestar primero, qué preguntar de vuelta, cómo ofrecer la visita, cómo decir los plazos y la seña, y cómo hacer el seguimiento.
Cómo te llega la consulta en LABURO
Cuando alguien completa el formulario de tu ficha en el directorio de salones, la consulta te llega a la casilla de mail que cargaste al publicarte. Si apretás responder, el mail le va a la persona que te consultó, no a LABURO. Además, cada consulta queda guardada en tu panel, con un aviso de si el mail salió o no: si alguna vez no la ves en la casilla, está ahí. Si la persona dejó su teléfono, desde el panel también le podés escribir por WhatsApp.
Si no armaste tu propio formulario, la consulta trae siempre lo mismo:
- Tipo de evento (casamiento, cumpleaños de 15, cumpleaños, evento corporativo, fiesta privada u otro).
- El día.
- El horario, de qué hora a qué hora (es opcional, así que no siempre viene).
- Cuántas personas (obligatorio: sin ese dato no sabés si entran).
- Cómo se imagina el evento, en sus palabras.
- Un presupuesto aproximado, si lo quiso poner.
- Nombre y mail de quien consulta, y el teléfono si lo dejó.
Si siempre te falta el mismo dato (si necesitan cocina, si traen su propio catering, si hay menores), lo podés sumar como pregunta en tu formulario desde el panel. En la ficha la persona ya leyó que el precio y la disponibilidad se los pasás vos por mail después de leer la consulta: eso es lo que está esperando.
Lo primero que tiene que decir tu respuesta
Quien consulta suele escribirle a varios salones el mismo día. Las primeras líneas de tu mail tienen que contestar tres cosas, en este orden:
- Si la fecha está libre. Si no lo está, decilo en la primera oración y ofrecé la fecha libre más cercana o el otro turno de ese mismo día, si lo tenés.
- Si el salón sirve para esa cantidad con ese formato. No es lo mismo 120 personas sentadas a la mesa que 120 en un cóctel de pie con barra. Decí para qué formato te da el número que pidió. Si no te da, decilo también: es mejor perder la consulta hoy que tener un salón sobrepasado el día del evento. La lógica completa de capacidad está en cómo elegir un salón según la cantidad de personas.
- Qué incluye y qué no. Mobiliario, sonido, cocina, personal de limpieza, estacionamiento, horario de armado. Si algo lo tiene que traer el cliente o contratar aparte, ponelo acá y no en el contrato.
Después de eso va el precio, si ya podés darlo, o qué te falta saber para darlo. Para armar la propuesta en sí (partidas, condiciones, vigencia) sirve cómo responder un pedido de presupuesto de evento.
Qué preguntar de vuelta
Repreguntar está bien si cada pregunta te sirve para cotizar. Las que más suelen faltar:
- El horario exacto, si no vino, y si necesitan entrar antes para armar decoración o técnica.
- El formato: sentados, de pie, con pista, con escenario.
- Si traen catering o proveedores propios, y cuáles.
- Si hay menores, en fiestas de 15 o cumpleaños.
- Cómo se van a mover los invitados: si llegan en auto, en traslado o en transporte público.
Juntá todas las preguntas en un solo mensaje, numeradas. Cinco preguntas en un mail se contestan; cinco mails de una pregunta cada uno cansan.
Cómo ofrecer la visita
Si la fecha está libre y la capacidad sirve, el paso siguiente es que vea el salón. Ofrecé dos o tres horarios concretos («martes 18 h, jueves 11 h o sábado 10 h»), no «cuando quieras pasar». Si podés, uno de esos horarios que se parezca al del evento: no es lo mismo ver un salón a la mañana con luz natural que a la noche.
Para la visita, tené a mano lo que suelen preguntar: el plano o las medidas, dónde se arma la barra, por dónde entran los proveedores, dónde están los baños y la salida de emergencia, dónde se estaciona. Si tu salón está en CABA, también te pueden preguntar por la habilitación: lo que conviene tener claro está en habilitación de un salón de eventos en CABA.
Plazos de reserva y seña, dichos claros
La parte que más discusiones genera después es la que menos se escribe al principio. En el mismo mail donde das el precio, o a más tardar después de la visita, dejá por escrito:
- Hasta cuándo le guardás la fecha sin compromiso, con día exacto.
- Cuánto es la seña, cómo se paga y desde cuándo la fecha queda confirmada.
- Qué pasa si cancela, y si eso cambia según con cuánta anticipación lo haga.
- Cuándo se paga el resto.
- Qué está incluido en el precio y qué se cobra aparte (horas extra, limpieza adicional, mobiliario extra).
Las condiciones son tuyas. Lo que importa es que estén escritas, con fechas y no con «unos días antes», y que sean las mismas para todos.
El seguimiento
Si mandaste el precio y no te contestaron, un mensaje de seguimiento no molesta: muchas veces la persona está esperando la respuesta de su jefe, de su familia o de otro salón. Que sea corto y con un dato nuevo: «La fecha la sigo teniendo libre hasta el viernes; después la libero». Si no hay respuesta, un segundo mensaje unos días después alcanza. Más que eso, ya no es seguimiento.
Si te dicen que no, preguntá por qué con una sola línea: precio, fecha, capacidad o ubicación. Esa respuesta te dice qué cambiar en tu ficha. Y revisá cada tanto que tu ficha diga lo que contestás en los mails: cómo describir tu salón para que te encuentren tiene el paso a paso.
Si tu salón todavía no está en LABURO
Publicarlo es gratis y lleva unos minutos: capacidad, zona, fotos, qué incluye y la casilla donde querés recibir las consultas. Lo que conviene cargar está en publicar tu salón para eventos. Cuando estés listo, registrá tu salón.
