Trabajar en eventos después de los 40: qué roles valoran tu experiencia
Qué puestos de eventos valoran la experiencia, cómo contar tu trabajo anterior en el perfil, marcar tu disponibilidad real y competir sin bajar el precio.
Hay una idea instalada de que los eventos son cosa de gente de 20 años que aguanta trasnochar. Una parte del trabajo sí es así. Pero hay muchos puestos donde quien contrata prefiere a alguien que ya trabajó con público, que tuvo gente a cargo o que sabe manejar un problema sin llamar a nadie. Esta nota es para vos si tenés más de 40 y querés entrar o volver a trabajar en eventos.
Los roles donde la experiencia pesa
No todos los puestos piden lo mismo. Estos son los que más valoran haber trabajado antes, en eventos o en otra cosa:
- Coordinación de staff. Organizar a un grupo, repartir tareas, cubrir a quien falta y hablar con la producción. Si tuviste equipo a cargo en un comercio, una fábrica o una oficina, ya hiciste buena parte de esto. Más detalle en cuándo hace falta un coordinador de staff.
- Acreditación. Control de listas, entrega de credenciales, resolver al que no figura sin armar una fila. Pide orden y calma con gente apurada. Ver qué hace un acreditador en un congreso y la página de control de accesos y acreditación.
- Recepción y hostess en eventos corporativos. Presencia, trato formal, saber a quién derivar cada cosa. Ver hostess y recepción en eventos corporativos.
- Guardarropa. Sistema, prolijidad y paciencia en el pico de salida. Ver guardarropa en un evento.
- Logística. Recibir proveedores, controlar lo que entra y sale, ordenar depósitos. Si trabajaste en un depósito o en compras, eso se traslada.
- Técnica. Sonido, luces, electricidad, pantallas, estructuras. Acá la experiencia es casi todo. Ver montaje, técnica y producción de eventos.
Lo que tienen en común: son puestos donde un error cuesta caro y quien contrata busca a alguien que no se desborde.
Cómo contar tu trayectoria en el perfil
El error más común es poner solo el título del trabajo anterior («administrativa», «encargado de local») y esperar que quien lee haga la traducción. No la va a hacer. Hacela vos.
En el perfil de LABURO tenés campos para tus oficios, si tenés experiencia en eventos, los años de experiencia, un texto para contar tu experiencia y otro sobre vos. Usalos así:
- Elegí los oficios donde tu experiencia sirve, aunque nunca lo hayas hecho en un evento. Si atendiste público diez años, recepción y acreditación tienen sentido.
- En «Contanos tu experiencia», escribí tareas, no cargos. Por ejemplo: «Atendí público en mostrador, manejé filas en horario pico, tuve a cargo a 6 personas y armé los turnos de la semana». Eso se lee en diez segundos y dice exactamente qué sabés hacer.
- Si ya trabajaste en eventos, nombrá el tipo de evento, no el cliente: congreso, casamiento, feria, recital.
- En «Sobre vos», una o dos líneas de cómo trabajás. Algo verificable, no adjetivos: «Llego antes, aviso con tiempo si no puedo, no me voy hasta que se cierra».
Para el resto del perfil (foto, datos, CV), está la guía de qué poner en tu perfil para trabajar en eventos.
Disponibilidad real, no la que suena bien
Después de los 40 es común tener otro trabajo, hijos, o alguien a quien cuidar. No hay problema con eso. El problema es marcar que estás disponible siempre y después decir que no a la mitad de las ofertas, o peor, confirmar y bajarte.
En el perfil podés indicar si estás disponible los fines de semana, si podés viajar y con cuánta anticipación podés tomar un trabajo. Marcá lo que de verdad podés cumplir. Si solo podés con una semana de aviso, ponelo: te van a llegar menos ofertas, pero las que lleguen las vas a poder tomar.
Tené en cuenta también el horario real de un evento. Muchos incluyen montaje temprano o desmontaje de madrugada, y eso no siempre está en el título del puesto. Antes de aceptar, leé las condiciones de la oferta y preguntá a qué hora termina. Si te toca salir tarde, mirá cómo volver a casa después de un evento de madrugada. Y si el cuerpo es una variable, elegí roles acordes: no es lo mismo la recepción que el desmontaje. Para eso está montaje y desmontaje: cómo cuidarte.
Cómo competir sin bajar el precio
La tentación es cobrar menos para que te elijan. Funciona una vez y te deja en la peor posición: competir contra cualquiera por quién cobra menos. Lo que hace que te vuelvan a llamar es otra cosa:
- Llegar antes de la hora de convocatoria. Quien coordina lo nota en el primer evento.
- No bajarte después de confirmar. Si de verdad no podés, avisá con tiempo y, si podés, proponé a alguien. Del otro lado, una baja de último momento es el peor problema del día (lo cuenta qué hacer si te falla un staff).
- Resolver sin escalar todo. Es justamente lo que se espera de alguien con experiencia.
- Ser claro con lo que cobrás desde el principio. Si la oferta no te cierra, respondé con respeto y decí qué te parece justo. Para saber cómo se cobra en eventos, mirá cómo es trabajar en eventos y cómo se cobra.
En LABURO, las productoras pueden guardar a las personas que les funcionaron como favoritas y volver a convocarlas. El camino para estar en esa lista es el de arriba: cumplir, siempre. Hay más ideas en cómo pasar de trabajar suelto a que te llamen seguido y, si querés crecer hacia coordinación, en de staff a coordinador de equipo.
Si nunca trabajaste en eventos
No arranques por el puesto más exigente. Un primer evento en acreditación, recepción o guardarropa te muestra cómo funciona un evento por dentro: horarios, briefing, cómo se habla por radio, quién decide qué. Con eso ya podés apuntar a coordinación o logística. Para el primer día, está primer día trabajando en un evento, y si te preocupa no tener antecedentes en el rubro, trabajar en eventos sin experiencia.
Si vivís en el AMBA, la página de trabajo en eventos en Buenos Aires cuenta qué roles se piden más.
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LABURO es gratis para quien trabaja. Cargás tu perfil con tus oficios, tu experiencia y tu disponibilidad real, y cuando un evento pide tu rol en tu zona, te llega la oferta. Ya hay más de 1.200 postulantes y más de 100 eventos hechos. Sumate acá.
