Cuánto cobrar el alquiler de tu salón de eventos: un método para armar la tarifa
Cómo armar la tarifa de tu salón o quinta: por evento, por hora o por persona, qué incluye, temporada, día de semana, horas extra, seña y los costos fijos a cubrir.
Cuando alguien te pregunta cuánto sale el salón, la respuesta no puede ser un número que inventás en el momento. Si cobrás de menos, el evento te cuesta plata; si cobrás de más sin explicar qué incluye, la consulta se va al salón siguiente. Esta nota es para dueños de salones, quintas y espacios para eventos: un método para armar la tarifa, qué incluir, cómo variarla por fecha, qué dejar por escrito y cómo contestar cuando te piden precio. No hay precios de mercado acá: los números los ponés vos con tus costos.
Empezá por tus costos
El piso de tu tarifa es lo que te cuesta abrir el salón para un evento. Separalo en dos:
Costos de cada evento (los tenés solo si hay evento):
- Limpieza, antes y después.
- Personal propio que está esa noche: encargado, seguridad, mantenimiento.
- Luz, gas y agua que se consumen en esas horas.
- Insumos: productos de limpieza, papel, reposición de lo que se rompe.
Costos fijos del mes (los pagás haya o no evento):
- Alquiler o impuestos del inmueble, servicios básicos, abonos.
- Seguro del lugar.
- Mantenimiento, sueldos fijos, contador.
Para saber cuánto le toca a cada fecha, dividí los costos fijos del mes por la cantidad de eventos que hacés de verdad en un mes normal, no en el mejor. Sumá eso al costo de cada evento y tenés lo mínimo que tenés que cobrar para no perder. Arriba va tu ganancia.
Elegí cómo cobrar
Hay tres formas, y podés combinarlas:
- Por evento. Un precio por la fecha y una franja horaria fija. Es lo más simple de entender para casamientos, cumpleaños de 15 o fiestas.
- Por hora. Sirve para usos cortos: reuniones de empresa, capacitaciones, producciones audiovisuales. Fijá un mínimo de horas, porque armar y limpiar lleva lo mismo para dos horas que para seis.
- Por persona. Funciona si incluís servicios que crecen con los invitados (vajilla, mobiliario, personal de salón). Combinalo con un mínimo de personas: si no, un evento chico te cuesta casi lo mismo que uno grande y cobrás mucho menos.
Elegí una forma principal y usala siempre igual. Dos clientes que comparan tus presupuestos tienen que poder entenderlos.
Qué incluye y qué no
Antes de poner un número, escribí la lista de lo que entra en ese precio:
| Qué | Qué definir |
|---|---|
| Horario | Desde y hasta qué hora, incluido armado y desarme |
| Mobiliario y vajilla | Cuánto incluye y qué pasa si piden más |
| Sonido e iluminación | Si es el equipo de la casa y quién lo opera |
| Cocina | Si se puede usar y en qué condiciones |
| Catering | Si es de la casa o pueden traer el suyo, y si eso tiene costo |
| Limpieza | Si la final está incluida |
| Personal | Encargado, seguridad, baños |
Lo que no está en la lista se cobra aparte o lo pone el cliente. Si alguien pregunta "¿y esto está incluido?" y la respuesta es "depende", te falta escribirlo. Cómo contarlo en la ficha está en cómo describir tu salón para que te encuentren.
Hacé variar el precio por fecha
Con el precio base armado, definí de antemano cómo cambia:
- Temporada alta y baja. Marcá en el calendario qué meses son de mayor demanda en tu zona. Si tenés quinta con pileta, el verano manda; si trabajás con empresas, fin de año. Lo que conviene preparar para esa temporada está en salón de eventos en temporada de fin de año.
- Día de la semana. El sábado a la noche no vale lo mismo que un martes al mediodía. Una tarifa distinta para los días de menos demanda te ayuda a llenarlos.
- Turno. Si alquilás mediodía y noche, cada turno tiene su precio y su horario de salida.
- Horas extra. Precio por hora o fracción, avisado antes, con una hora tope que no se pasa por el vecindario o la habilitación. Si tu salón está en CABA, lo que dice la habilitación está en habilitación de un salón de eventos en CABA.
Armá una grilla con todo esto y tenela a mano. Así cotizás en cinco minutos y siempre igual.
Seña y cancelación, por escrito
La forma de reservar es parte del precio. Dejá por escrito, en el mismo mail donde cotizás:
- Cuánto es la seña, cuándo se paga y desde cuándo la fecha queda confirmada.
- Qué pasa si el cliente cancela, y si cambia según la anticipación.
- Cuándo se paga el resto.
- Qué se cobra aparte: horas extra, roturas, limpieza adicional.
- Hasta cuándo vale el presupuesto.
Si alquilás a particulares para su fiesta, esa persona es consumidora en los términos de la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor. El artículo 4 te obliga a informar en forma cierta, clara y detallada las características del servicio y las condiciones de su comercialización. El artículo 7 dice que una oferta dirigida al público obliga a quien la emite mientras está vigente, y que tiene que decir sus fechas, modalidades, condiciones o limitaciones. Llevado al salón: lo que publicás o mandás como precio, lo tenés que respetar en esas condiciones, así que escribí qué incluye y hasta cuándo vale.
Cómo mostrar el precio en tu ficha de LABURO
La ficha de tu salón no tiene un campo de precio. Lo que sí ve quien la mira es un aviso: el precio y la disponibilidad se los pasás vos por mail, después de leer la consulta, porque dependen de la fecha y de cuántos son.
Lo que te ayuda a filtrar consultas sin poner un número:
- El máximo de personas, bien cargado: es el dato con el que te buscan.
- El mínimo de personas, si cobrás por persona o no alquilás para grupos chicos.
- La lista de "Qué tiene", marcando solo lo que está incluido de verdad.
- Si se puede traer catering de afuera.
- En la descripción: cómo cobrás (por evento, por hora o por persona), qué incluye el alquiler base y qué se cobra aparte.
Cómo contestar cuando te piden precio
Con la grilla armada, la respuesta sale en orden:
- Si la fecha está libre y si el salón sirve para esa cantidad con ese formato.
- El precio para esa fecha y ese horario, con la forma de cobro.
- Qué incluye y qué no, en la misma lista de siempre.
- Seña, cancelación y vigencia del presupuesto.
Si te falta un dato para cotizar (horario, cantidad, si traen catering), preguntalo en un solo mensaje. Lo demás está en cómo contestar una consulta de salón y, para armar la propuesta, en cómo responder un pedido de presupuesto de evento. Si la persona quiere conocer el lugar antes, sirve cómo preparar la visita a tu salón.
Errores comunes
- Cotizar sin saber tus costos y descubrir en el evento que perdiste plata.
- Un precio distinto cada vez para la misma fecha y el mismo servicio.
- No decir qué incluye y discutirlo después.
- Cobrar por persona sin mínimo.
- Horas extra sin precio acordado antes.
Publicá tu salón
Publicar tu salón en LABURO es gratis: cargás el máximo de personas, la zona, para qué se alquila y qué tiene, y las consultas te llegan a tu mail. Empezá desde /registrar-salon y mirá qué conviene cargar en publicar tu salón para eventos.
Fuentes
- Ley 24.240 de Defensa del Consumidor, texto actualizado, artículos 4 y 7 (InfoLeg): https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/0-4999/638/texact.htm
